8 jun 2010

Won't mean a thing unless you sing, sing, sing, sing...

Hoy me acordé de mi primera vez en un escenario... La primera vez que subí, fue cantando I'm with you, de Avril Lavigne... Después, canté Losing grip, de la misma. En la primer canción, estaba asustada, tenía miedo... En la segunda dije, "Al carajo, al que no le gusta, que no escuche..." Bajé del escenario temblando, con lágrimas en los ojos... No porque la había pasado mal, o porque estaba muy nerviosa, todo lo contrario... Porque esa noche, 27 de diciembre de 2008 descubrí, que yo nací para estar sobre un escenario... Ahora, los nervios siempre están... Hasta el momento en que estoy arriba del escenario, ahí me siento cómoda, muy cómoda, tengo que admitir que sobre un escenario me siento mejor que en mi casa en este momento... Sintiendo la vibración de mi voz en el micrófono, las luces que me ciegan, la manera en que todo lo que me parecía díficil sale como si lo hubiera practicado toda la vida, todo, todo me atrapa, hasta como acopla el micrófono cuando me acerco a los parlantes. En mi vida pensé sentirme tan bien como me siento en un escenario. Porque además, en el esceario se ve a la verdadera yo. Cuando estoy en un escenario, salgo yo en todo mi esplendor, un lado de mí que ni yo misma conocía, y me encanta... Y no puedo esperar para volver a subirme lo antes que pueda... Enserio creo poder llegar a algo con la música...
Ahora, algo gracioso? Comencé cantando Avril Lavigne, seguí con Guns N' Roses... y el plan para este año, era cantar Metallica... qué sigue? Slipknot? (Risas. No, no voy a llegar tan lejos.) Así que bueno, después de escribir esta entrada, quiero un micrófono en mi mano. Ya.

{·· MaaЯ ··}

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